No había escrito por estos lados hace varios meses, de hecho creo que es la primera vez que lo hago como se debe. En fin, hace ya 3 meses volví a un lugar muy especial para mi, un lugar mágico, donde pasaron muchas cosas importantes en mi vida, y mas aún, acompañada de una persona muy especial en algún momento. Fui a Valparaiso, pero esta vez no con esa persona especial, sino en compañía de mi familia. Debo admitir que días antes de ir allá tenia mucho miedo, temía por llegar allí y caer en tristeza, miedo de recordar momentos felices que allá viví (unos de los mejores en mi vida), pero bueno, no me quedó otra que armarme de valor e ir...
Ya en Valparaiso, me dí cuenta de que estábamos en el mismo lugar donde estuvimos el verano pasado con mi familia y él incluido. Y ya con el pasar del rato, me dí cuenta de que íbamos a recorrer los mismos lugares que ya había recorrido junto a él. Pero bueno, este año también iba con buena compañía y por supuesto acompañada de mi cámara regalona, por lo tanto aproveche de sacar la mayor cantidad de fotografías junto a mi primo Matias (que también es un fanático de la fotografía como yo). Además que es imposible que una foto estando allí salga fea o sin sentido, ya que cada rincón del puerto esta lleno de colores y una magia incomparable con cualquier otro lugar. Así que quise tomarme aquel instante para recordar lindos momentos disfrutando de la buena compañía, el arte y reencontrandome conmigo misma... Es este un momento más en mi vida para recordar y darme cuenta de que no porque en algunos lugares hayan pasado cosas que fueron hermosas y que nunca más volverán a repetirse de la misma manera como quisieramos (o tal vez si, nadie lo sabe), debo echarme a morir, sino tratar de volver a disfrutar aquel lugar de una manera diferente y vivirlo como aquel lugar se lo merece...